El pasado 21/07/2010 apareció en multitud de medios de comunicación una noticia de la que rescato unos fragmentos:
“…El Consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, ha informado este miércoles durante la inauguración de la exposición '¡He visto un lince!, ¿Tú también?' en la Casa de la Ciencia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Sevilla, de que a finales de este mes se procederá a la completa liberación de la hembra de lince ibérico 'Charqueña' y a sus dos cachorros, nacidos hace algo más de tres meses en el interior de uno de los cercados de preadaptación instalados por la Junta en la comarca cordobesa de Guadalmellato. … …Igualmente, Díaz Trillo ha destacado que por el momento no se tiene constancia de ninguna baja entre los siete ejemplares --tres parejas y una hembra no reproductora-- trasladados durante diciembre y enero a Guadalmellato”
Hace pocos días se dio a conocer el nuevo boletín EGC y nos dicen que desde finales de abril se perdió la señal del emisor del collar de Elron. El silogismo está claro: No tenemos ni idea de donde está uno de los linces, por lo que quiere decir que no tenemos constancia de ninguna baja.
En el mismo boletín aparece una fotografía de un lince dónde en el pie de página se puede leer: “Fototrampeo de Caribú”. Desconozco los efectos secundarios, discutidos reiteradamente y cíclicamente, que puede provocar un collar con emisor de radio o con gps, pero lo que sí puedo afirmar con toda rotundidad es que el collar provoca mutaciones genéticas en el pelaje de los linces. Sí, sí, habéis oído bien. El collar le ha provocado a Caribú transformar su pelaje por otro idéntico al de Pikachu.
Por cierto, aunque la fotografía no es de muy buena calidad, el otro lince que aparece el EGC juraría que se trata de Marga.
Un saludo
